- Jamás aceptaría pertenecer a un club que me admitiera como socio.
- Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.
- Él puede parecer un idiota y actuar como un idiota. Pero no se deje engañar. Es realmente un idiota.
- Nunca olvido una cara. Pero en su caso, estaré encantado de hacer una excepción.
- Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años!
- Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún día espero leerlo.
- La inteligencia militar es una contradicción en los términos.
- La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro.
- Debo confesar que nací a una edad muy temprana.
- Recordad que estamos luchando por el honor de esa mujer, lo que probablemente es más de lo que ella hizo jamás.
- La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados.
- Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente.
- Bebo para hacer interesantes a las demás personas.
- Solo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntárselo. Y si responde "sí", sabes que es un corrupto.
- El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla, está hecho.
- No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.
- Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella, esta su esposa.
- El matrimonio es la principal causa de divorcio.
- Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.
- Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no los conozco muy bien.
- ¿Pagar la cuenta?... ¡Qué costumbre tan absurda!
- Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en mi favor.
- El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima.
- No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual.
- Oh! Nunca podré olvidar el día que me casé con aquella mujer... Me tiraron píldoras vitamínicas en vez de arroz.
- ¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta.
- No permitiré injusticias ni juego sucio, pero, si se pilla a alguien practicando la corrupción sin que yo reciba una comisión, lo pondremos contra la pared... ¡Y daremos la orden de disparar!
- Mi madre adoraba a los niños. Hubiera dado cualquier cosa porque yo lo fuera.
- Si quisiera un centavo rompería la hucha de mi hijo -si tuviera un hijo-.
- En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste.
- Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…
- He disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso.
- Dices que conociste a John en un ascensor, y mi pregunta es: ¿subía o bajaba? Esto es muy importante porque, cuando bajamos en un ascensor, siempre tenemos una sensación de vacío en el estómago que a veces puede confundirse con amor. En cambio, si subía, se trata de un caso claro de flechazo a primera vista, y también demuestra que John es un joven en periodo de ascenso. (De una carta a su hija Miriam)
- Perdonen que no me levante. (Epitafio de Groucho)
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